Al menos, 40 rebeldes islamistas y una docena de sus rivales yihadistas murieron ayer en enfrentamientos entre ambos grupos y un ataque con coche bomba en la provincia septentrional siria de Alepo, informó ayer el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
La ONG añadió que el grupo terrorista Estado Islámico (EI) hizo estallar el vehículo ayer durante la madrugada en la periferia de la localidad de Mareá, situada en el norte de la provincia de Alepo.
