Unos 32 millones de argentinos están convocados a las urnas hoy domingo en las primarias que definirán los candidatos para las elecciones generales de octubre, una competencia interna que, en la práctica, servirá para medir las fuerzas del kirchnerismo, que parte como favorito, y la oposición.
Los votantes decidirán entre un total de 15 aspirantes a competir por la sucesión de Cristina Fernández en la Jefatura de Estado de Argentina.
Además, definirán los candidatos a 24 bancas del Senado, 130 sillones de diputados y cientos de cargos provinciales y municipales. Solo quienes superen el 1,5 por ciento de votos podrán continuar en la carrera electoral.
Aunque el objetivo de estas elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) es dirimir qué candidatos de cada fuerza pasan a la siguiente ronda electoral, en la práctica estos comicios constituyen un gran test para medir el apoyo real con el que cuentan los partidos a nivel nacional.
El kirchnerismo, que presenta un único candidato a la Presidencia, Daniel Scioli, gobernador saliente de la provincia de Buenos Aires, busca salir reforzado de esta votación para alimentar sus posibilidades de retener la Casa Rosada tras doce años en el poder.
Desde la oposición, los conservadores encabezados por Mauricio Macri, líder de Propuesta Republicana, encabezan la alianza Cambiemos, a la que se ha sumado la Coalición Cívica ARI y la Unión Cívica Radical.
El objetivo es que, aunque en esta elección se dividan los votos, Macri, que se presume ganador de la interna, sume en las generales los apoyos de las tres fuerzas para plantarle cara al oficialista Frente para la Victoria. Descolgado en las encuestas aparece el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, un peronista disidente que fue jefe de Gabinete de Fernández y terminó enfrentado con el Gobierno.
