Las empresas de transporte interdepartamental que operan en la Terminal de Buses de Potosí mantienen sus tarifas bajo la dinámica de la oferta y la demanda, pese al incremento del 35% acordado con la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) y al encarecimiento de sus costos operativos, principalmente del diésel.
La escasa afluencia de pasajeros obliga a los operadores a reducir los precios de los pasajes, incluso por debajo de las tarifas habituales, para cubrir parte de sus gastos y evitar que los buses viajen con asientos vacíos.
Ayer, por ejemplo, los pasajes de Potosí a La Paz se ofrecían entre 100 y 150 Bolivianos, cuando el costo habitual podía alcanzar los Bs 250 en buses Leito.
“Lo que está primando es la oferta y demanda porque existe poca afluencia de pasajeros y las empresas se ven forzadas a rebajar”, afirmó el responsable de la terminal terrestre, Gabriel Vélez.
La disminución de viajeros se acentuó desde la aplicación del denominado “diéselazo”, medida que elevó los costos del transporte y que, según los operadores, también repercutió en la capacidad de gasto de los usuarios. Para muchos pasajeros, viajar representa ahora un gasto difícil de asumir.
