Alarma. En las pasadas horas, un nuevo reporte de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) dio cuenta de que, a partir de la segunda quincena de septiembre, el fenómeno de “El Niño” ingresará en una fase crítica de alerta global por la posibilidad de sequías e inundaciones que podrían amenazar la seguridad alimentaria.
En el caso particular del departamento de Potosí, la falta de regularidad en las precipitaciones pluviales que se avizora para la recta final de esta gestión afectará principalmente al sector agrícola, que depende directamente de las lluvias para iniciar la siembra de los diferentes productos.
La pasada gestión, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario de la Gobernación de Potosí informó que alrededor del 70 por ciento del territorio potosino depende de las precipitaciones pluviales para iniciar la siembra grande.
Las primeras lluvias de primavera generalmente se registran entre finales de septiembre y octubre. Sin embargo, a raíz de los nuevos estudios realizados por expertos de la OMM, estos patrones podrían verse afectados por la presencia del fenómeno “El Niño”.
Organismos internacionales alertaron sobre la intensidad que podría alcanzar este evento climático, al señalar que existe la posibilidad de que se convierta en uno de los fenómenos más fuertes de los últimos 50 años.
Desde el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) se advirtió que el fenómeno “El Niño” incidirá en una disminución del volumen de agua que se recibirá durante el próximo periodo de lluvias. El director departamental del Senamhi, José Antonio Ayllón Cortez, destacó que el fenómeno “El Niño-Oscilación del Sur” (ENSO) podría provocar una disminución de alrededor del 30 por ciento en las precipitaciones en esta parte del país. Explicó que la reducción de las precipitaciones pluviales durante el próximo ciclo hídrico en el departamento generará dificultades para el acceso al agua destinada al consumo humano, además de afectar las actividades agrícolas y ganaderas.
