Miembros del transporte público de taxis y micros expresaron su molestia porque se mantiene la escasez de gasolina y diésel en las gasolineras, pese a las gestiones efectuadas por autoridades regionales, así como por parlamentarios ante Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Javier Calvo indicó que no pueden trabajar todos los días porque deben realizar largas filas para acceder al diésel y, de esa manera, calcula que cerca del 30 por ciento de sus compañeros no están desarrollando su actividad de forma normal y ese sería el porcentaje de reducción del servicio.
El transportista lamenta que las gestiones efectuadas por el alcalde, los concejales, los diputados y senadores no sirvan de nada porque se mantiene la escasez de los carburantes e incide en el bolsillo de quienes se dedican a la actividad de servicio del transporte.
