La primera autoridad municipal de Potosí, Alejandra Sivila Fuentes, llevó a cabo una inspección sorpresa en el Cementerio General tras recibir denuncias sobre supuestas irregularidades en su administración.
Durante la visita se verificó que el horno crematorio, adquirido en la gestión 2021 bajo la administración del entonces alcalde Jhonny Llally, con una inversión aproximada de un millón de Bolivianos, no se encuentra en funcionamiento y permanece precintado debido a un proceso.
Hasta la fecha, ese equipo no habría sido utilizado, lo que genera preocupación en la población respecto al destino de los recursos invertidos. Por su parte, el responsable del horno crematorio explicó que el aparato presentó observaciones técnicas relacionadas con el sistema de refrigeración y otros aspectos, lo que impidió su puesta en marcha.
