El Jueves de Compadres se convirtió en una jornada de luto para el sector minero de Porco. Al menos nueve trabajadores, entre ellos tres menores de edad, perdieron la vida en dos socavones de la Cooperativa Minera Porco R.L., en circunstancias vinculadas a una ofrenda ritual al Tío de la mina que derivó en una tragedia silenciosa y letal.
El primer hecho ocurrió en el socavón de la sección Santa Cruz Bajo, a unos 400 metros de la boca mina. De acuerdo con las investigaciones preliminares, las víctimas ingresaron al interior del yacimiento para realizar una ofrenda con q’oa, una práctica ancestral profundamente arraigada en la cultura minera. Sin embargo, la falta de ventilación provocó la acumulación de humo y gases tóxicos, principalmente monóxido de carbono, lo que hizo que los participantes quedaran profundamente dormidos hasta perder los signos vitales.
El caso fue reportado el Día de Compadres, cuando el personal del Centro de Salud de Porco alertó a la Policía sobre un accidente minero con personas fallecidas. Efectivos de la División Homicidios de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) se trasladaron al lugar para verificar el hecho y encontraron cinco cuerpos sin vida en el interior del socavón.
