El silencio repentino encendió la alarma. El balón dejó de rebotar y el niño ya no estaba en el patio. Segundos después, un grito desesperado rompió la tranquilidad del hogar: “¡mamá, mamá, auxilio!”.
Un niño de diez años estuvo a punto de perder la vida tras caer a un pozo de agua de aproximadamente diez metros de profundidad en el patio de su vivienda, en la ciudad de Villazón, mientras jugaba fútbol.
El menor desapareció de un instante a otro, lo que alertó a sus familiares al no escuchar más el juego ni el peloteo. Al salir a buscarlo, oyeron sus gritos provenientes del fondo del pozo, donde permanecía atrapado, presa del miedo y la desesperación.
De inmediato se dio aviso a la Policía. Efectivos del PAC y del Grupo Delta llegaron al lugar y encontraron al niño en el fondo del pozo, angustiado y en estado de shock. Los uniformados lograron calmarlo y, tras un trabajo coordinado y cuidadoso, consiguieron rescatarlo.
