Una joven mujer se salvó de morir ahogada en su propio domicilio cuando la turbulenta agua penetró destruyendo el muro de adobe de su casa. La familia potosina fue arrasada por la furia de una inundación que en cuestión de segundos. El hecho ocurrió la tarde de ayer en la zona Batallón Tren, calle Juan Aguirre, donde la vivienda cedió ante la presión brutal del agua.
El relato de la afectada hiela la sangre. Contó que primero se escuchó un estruendo seco, como un disparo, y luego el colapso. El muro de adobe dejó un enorme boquete y el agua irrumpió con violencia, ingresando sin piedad, arrastrando todo a su paso. Muebles, camas, ropa, documentos y recuerdos de toda una vida flotaron como despojos en medio del lodo.
“Pensé que ahí moríamos”, dijo entre sollozos. No hubo tiempo de reaccionar. El agua subía centímetro a centímetro mientras el miedo paralizaba. La casa, que por años fue refugio, se transformó en segundos en un escenario de desesperación y gritos.
