Los gerentes de las empresas de servicio de la Entidad Municipal de Aseo Potosí (EMAP) y de la Administración Autónoma Para Obras Sanitarias (Aapos) enfrentan, cada uno por separado, conflictos personales.
El gerente de EMAP, Édgar Magne Jiménez, fue hallado bajo su escritorio. La escena que parecía sacada de los juegos de antaño, cuando se jugaba a las “pacancas” o a las escondidas.
Esa acción insólita —al parecer— fue tomada para no ser “encontrado” por los dirigentes de la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve), que habían llegado hasta esa oficina buscando explicaciones sobre el conflicto interno entre ejecutivos y trabajadores.
Los dirigentes, confundidos entre la sorpresa y la furia le descubrieron debajo del escritorio. “Señor, ¿por qué se anda escondiendo? ¿No le da vergüenza?”, le reclamó uno de ellos, mientras el funcionario, con la serenidad de quien perdió la ronda, intentaba justificar: Estaba sacando mi laptop.
El gerente habría permanecido una hora en su escondite, quizá esperando que el problema pasara como escoba bajo la alfombra.
