A partir de esta semana la Dirección de Defensa del Usuario y Consumidor, en coordinación con la Intendencia Municipal, lleva adelante distintos operativos de control con el fin de que los panificadores cumplan con el peso establecido en la elaboración del pan de batalla que rige en la Ley 401.
De acuerdo con esa normativa los panificadores deben elaborar el producto con un gramaje de 60 gramos el cual debe ser comercializado en cinco unidades por dos Bolivianos. Esa labor se intensifica en la Villa Imperial, tras regularizarse la entrega de harina subvencionada por parte de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa).
Se conoce que la Asociación Mixta de Panificadores de Potosí cuenta con 77 afiliados que son las panaderías que mayormente entregan a la población el pan de batalla y existirían como 20 libres que también trabajan ese tipo de pan.
