Este 8 de julio, el diario El Potosí conmemora los 24 años de la aparición de su primer número, lo que marca, también, el aniversario de este medio de comunicación.
A lo largo de 24 años, hemos repetido tantas veces nuestra historia particular, que casi se ha convertido en letanía, pero es que ocasiones como la presente lo amerita.
Los tiempos de las celebraciones ya son pasados. En los primeros celebrábamos cada aniversario de manera notable y en alguna ocasión llenamos la plaza 10 de Noviembre con un concierto multitudinario y gratuito, pero, con el paso de los años, los aniversarios se volvieron cotidianos, así que el jolgorio dio paso a la sobriedad.
Hoy, el personal de este diario mira hacia atrás y encuentra, todavía con satisfacción, que muchas de sus metas se han cumplido. Desde el primer reto, que era el posicionamiento, hasta los desafíos de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, se ha respondido a cuanta tarea se puso enfrente, aunque no siempre hayan bastado las fuerzas para ello.
El periodismo impreso se diferencia de los demás medios por su permanencia en el tiempo. Si hacemos un esfuerzo para recordar cómo fueron los noticieros de hace 24 años, lo más probable es que no recordaremos ninguno, porque los hechos son fugaces cuando no se los registra debidamente. En cambio, el periódico —cualquier periódico— no solo es registro, sino también documento. Con el tiempo, se convierte en fuente válida de consulta que no solo puede ser usado como tal en procesos judiciales, sino en investigaciones que se plasman en libros.
