Tras los hechos de violencia desatados en Llallagua, que tuvo más de 20 heridos y tres policías muertos, crece el pedido que levanten los bloqueos y se pueda establecer el diálogo como mecanismo de solución de los conflictos.
La Iglesia Católica, a través del vicario, Marco Abascal, dijo que los sucesos de Llallagua entristecen a la población y en las parroquias oran para que se frene la violencia.
Abascal afirmó que la población sufre los efectos de los bloqueos, causando angustia en las familias.
Las instituciones potosinas como la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo, el Comando Departamental de la Policía, la Asamblea Legislativa de Potosí, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos y Gobierno Autónomo Departamental rechazaron la violencia registrada en Llallagua donde se produjo la muerte de tres policías.
