Los diez estudiantes que se salvaron de morir dentro de un bus escolar que ardió frente a la puerta de su colegio en la población de Lagunillas del municipio de Uncía, se están recuperando de las quemaduras que sufrieron dentro del motorizado y los médicos descartan su retorno a clases.
Sacarían Huaytayo es de la comunidad de Anco Laime, y tío de uno de los adolescentes que quedaron con quemaduras de más del 50 por ciento de su cuerpo cuando salían del bus en el que murieron cinco menores el pasado miércoles 16 del presente.
Llegó a la Villa Imperial para recibir apoyo de instituciones locales que desarrollaron una campaña y fue abordado por los medios de comunicación.
El entrevistado destacó que los menores tienen heridas de consideración porque estaban dentro el bus escolar cuando estalló una garrafa de Gas Licuado de Petróleo que estaba siendo calentada con un anafe para que pueda funcionar.
Dijo que cinco se encuentran en el hospital Madre Obrera de Llallagua, tres reciben atención en un centro de salud de Oruro y dos en un centro especializado de Sucre.
Indicó que todos están en un proceso de recuperación, pero el tratamiento es doloroso, además de caro debido al tipo de medicamentos que se tiene que usar para que se recupere la carne quemada.
Uno de los menores es el que tiene mayor cantidad de lesiones porque tras salir del bus que ardía como una antorcha intentó volver a entrar para salvar a los que no habían podido escapar de las llamas.
Otra menor también fue muy afectada y tiene graves lesiones en brazos y cara por lo que su recuperación es lenta.
CLASES
Los médicos que atienden a los menores comunicaron a sus familiares que el proceso de recuperación es largo y una vez que sean dados de alta tendrán que permanecer en ambientes estériles y no podrán retornar a su escuela.
Con la finalidad de que no se perjudiquen ni pierdan este año, los padres de familia tienen previsto solicitar a la dirección distrital de Uncía que se les dé la posibilidad de que pasen clases virtuales.
