La implacable parca sigue cobrando vidas en Potosí. Con la muerte de tres jóvenes mineros, la cifra de víctimas fatales en las entrañas de la tierra ya suma 30 en lo que va del año. Los últimos fallecimientos fueron reportados en Villazón y Tupiza, donde el destino marcó el final de tres trabajadores que apenas comenzaban su vida laboral.
En la mina “Sorpresa”, ubicada en Villazón, dos jóvenes de 19 y 24 años encontraron una muerte espantosa. El cable del guinche que usaban para salir del cuadro de perforación se rompió, precipitándolos a un abismo de 200 metros. Sus compañeros fueron testigos impotentes de la tragedia. El impacto fue brutal y la muerte, instantánea.
Los cuerpos fueron trasladados a Sucre, su ciudad natal, donde ahora sus familias lloran la ausencia de aquellos que soñaban con un futuro mejor, pero encontraron la muerte en las entrañas de la montaña.
