El debate sobre el control policial y la regulación del transporte público se reavivó tras el accidente de un bus de la flota Panamericana, que dejó un saldo de 19 fallecidos y nueve heridos a 65 kilómetros de Uyuni. La tragedia expuso serias irregularidades en la contratación de conductores y el cumplimiento de las normativas vigentes.
El capitán Arnold Miranda, jefe de la División Accidentes de Tránsito de Potosí, confirmó que el bus era conducido por un joven de 24 años que portaba una licencia de conducción "Categoría A", autorizada únicamente para vehículos livianos.
“Para este tipo de vehículos, se requiere una licencia de Categoría C”, declaró Miranda en conferencia de prensa. Este incumplimiento normativo pone en el centro del debate la falta de supervisión en las empresas de transporte.
