El pánico se apoderó de la tranquila comunidad de Lonte, a 80 kilómetros de la ciudad fronteriza de Villazón, cuando cuatro encapuchados armados irrumpieron violentamente en una hacienda, desatando una ola de terror.
La hacienda, propiedad de una pareja de súbditos argentinos, se convirtió en el escenario de intento de robo. Los delincuentes armados entraron con extrema violencia buscando un supuesto botín oculto. Facundo Rodríguez San Miguel y su pareja fueron maniatados de pies y manos mientras los asaltantes registraban cada rincón de la propiedad, en busca del dinero que esperaban encontrar.
En medio del caos y la desesperación, Facundo intentó liberarse, lo que desató la furia de los criminales. Uno de los asaltantes, cumpliendo su amenaza, le disparó en el muslo derecho.
