Desde la noche del viernes, un operativo de "alto impacto" movilizó a dos centenares de policias en toda la ciudad de Potosí, en una acción dirigida por el general potosino Bernardo Isnado, comandante departamental de la Policía. El despliegue, que se centró en las zonas periféricas, buscó combatir la delincuencia por proliferación de bares y cantinas clandestinas que amenazan la seguridad de la comunidad.
El operativo comenzó el viernes a las 20:00 horas y se extendió hasta la madrugada del domingo, abarcando patrullajes a pie y en vehículos en diversos sectores de la ciudad.
Según el general Isnado, la Policía está decidida a erradicar los focos de inseguridad y a restablecer el orden en las áreas más vulnerables. "Nuestro objetivo es garantizar un ambiente seguro para todos. La misión del comando departamental es asegurar la tranquilidad de la comunidad y fortalecer la comunicación con los ciudadanos", afirmó el comandante. Desde su reciente ascenso al grado de general, Bernardo Isnado mostró un firme compromiso con la seguridad de los potosinos. Su enfoque no solo responde a las demandas locales, sino también a las directrices emanadas desde el Gobierno central, que busca reforzar la seguridad en todo el Departamento de Potosí.
