El Comité Cívico Potosinista (Comcipo), liderado por Edgar Bohrt, lanzó un pedido urgente a la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS) para intervenir la Administración Autónoma Para Obras Sanitarias (Aapos), denunciando la deficiente e irregular distribución del agua potable en Potosí.
El suministro de ese vital recurso es cada vez más incierto, exacerbando la crisis en una ciudad ya golpeada por la escasez hídrica.
Aunque es sabido que Potosí enfrenta un déficit hídrico, la realidad es más compleja. Un 45% de la población se ve forzada a depender del sistema de las lagunas, donde el almacenamiento de agua ha caído a un alarmante 30%. Este sector, especialmente vulnerable, está siendo severamente afectado por los racionamientos. Mientras tanto, el 55% restante, que recibe agua del río San Juan, debería estar exento de esas restricciones. No obstante, el acceso no es tan fluido como debería ser, lo que deja en evidencia una distribución inequitativa.
"La situación es insostenible", afirmó Bohrt. En Ciudad Satélite, por ejemplo, las familias reciben agua solo cada tres o cuatro días, y lo mismo ocurre en la zona alta, donde muchas veces dependen de camiones cisternas para cubrir sus necesidades básicas".
Más alarmante aún, el dirigente insinuó que algunos ingenios mineros podrían estar recibiendo un suministro preferencial de agua, lo que estaría dejando a la población sin el recurso. Aunque esa presunta irregularidad aún debe ser investigada, el malestar crece entre los ciudadanos, quienes no solo enfrentan la falta de agua, sino también la incertidumbre de un manejo opaco de la empresa encargada de su distribución.
