Como “muy delicada” fue calificada la posible explotación laboral a menores de edad por parte de sus progenitores en la ciudad de Potosí. Los casos quedaron al descubierto por el trabajo que desarrolla el personal de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, dependiente la Alcaldía.
En esos casos, según la responsable de esa oficina municipal, María Antonieta Peñaranda, son los menores quienes mantienen los hogares de sus familias.
“Los papás lo mandan a trabajar”, declaró a los medios de prensa, sosteniendo que, en algunos casos, los menores dejan de estudiar o tienen problemas en las unidades educativas a raíz de la fuente laboral que tienen.
“Los papás los mandan a trabajar: eso hemos identificado totalmente. Los niños por llevar el pan de cada día van. Hay casos de menores que mantienen a sus familias y existe la explotación (laboral) de papá y mamá, son casos muy delicados”, complementó.
El trabajo de niñas, niños y adolescentes se ven a diario en las calles, pese al frío reinante de la época invernal. Sin embargo, los adolescentes de 16 años o más estarían acudiendo a los yacimientos mineros para lograr un ingreso. En algunos casos los papás les estarían llevando.
