El obispo de la Diócesis de Potosí, Renán Aguilera expresó su preocupación por la creciente violencia contra niñas y mujeres y convocó a recomponer la familia como núcleo de la sociedad sobre la base de valores cristianos.
El pronunciamiento llega en un momento en el que las denuncias por violencia contra mujeres bordean los 600 casos.
Hasta el pasado mes se reportaron 56 casos de violación de menores en el Departamento de Potosi.
El religioso afirmó que la violencia surge cuando Dios es sacado de la vida de las personas, cuando Dios está fuera de la sociedad y la familia es que se incrementa la violencia.
Por ello, instó volver a Dios para respetar a los semejantes y evitar actos de violencia.
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