Potosí vivió a finales de la gestión pasada uno de sus periodos más críticos de sequía, motivando a aplicar racionamientos generalizados, además de distribución mediante cisternas para bastecer la demanda de los barrios. Esta situación podría repetirse porque, tras un estudio del balance hídrico, se advierte el riesgo de que Potosí se quede sin agua para noviembre de 2024
El director de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS), Rubén Méndez, fue quien anticipó que en noviembre será el mes más crítico por la falta de agua, si es que no se realizan acciones urgentes ahora para garantizar el agua para la ciudad.
De acuerdo al balance hídrico a nivel nacional, junto con el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhí), se analizó cuáles son las zonas críticas en el país.
“Las zonas críticas en tema de recurso hídrico para el consumo humano y producción es la zona de Potosí, y también Sucre, fundamentalmente”, dijo.
En ese marco, pidió a las autoridades activar la emergencia para poder hacer todo lo posible y evitar una nueva crisis.
“Cada EPSA de Bolivia (en el caso de Potosí Aapos), tiene su plan de contingencia”, afirmó la autoridad.
Están pidiendo específicamente a la Administración Autónoma Para Obras Sanitarias de Potosí (Aapos) que active ahora su plan de contingencia porque a partir de octubre o noviembre ya estaría viviéndose nuevamente un panorama de falta de agua especialmente en la ciudad de Potosí.
Además de Potosí y Sucre, se ha detectado déficit de agua en el sector de la Chuquitanía en el oriente del país, en Santa Cruz, debido a la falta de lluvias.
