A casi un mes de la desaparición del minero José Luís Bejarano, los familiares y vecinos continúan con las acciones de protesta, pero, a la vez, con la búsqueda para encontrarlo “vivo o muerto”.
Ayer, con pancartas se parapetaron en la puerta de la Gobernación para exigir “justicia” y ratificaron que los hermanos de José Luís habrían recibido una oferta de 3.000 dólares para no con continuar con su búsqueda.
Asimismo manifestaron que habrían recibido un audio en el que se escucha que la búsqueda será en vano. La tía del minero desaparecido, María Arenas, afirmó que no claudicará en la búsqueda de su sobrino y anunció una manifestación pasiva.
La mujer visiblemente desesperada apuntó a dos personas de los cuales dio nombres y apellidos, además conminó a las autoridades que investigan el caso detener a los mismos porque conocerían el paradero de su sobrino.
