Crisis. Día que pasa la población potosina empieza a sentir con mayor intensidad los efectos de la falta del líquido elemento que tiende a agudizarse aún más debido a la falta de precipitaciones pluviales y vaticinan una dura sequía como la que se vivió en 1983.
A nueve días para finalizar el primer mes del año 2024, la capital potosina reporta un déficit de aproximadamente 90 por ciento de precipitaciones pluviales con relación al pasado año. El panorama tiende a volverse más ensombrecido ya que las proyecciones realizadas por las estaciones meteorológicas para esta semana muestran que se seguirá teniendo ausencia de lluvias.
A este fenómeno se suma las temperaturas altas que se van registrado y que van ocasionado la evaporación de la poca reserva del líquido elemento que se tiene en las lagunas del sistema Kari Kari a la fecha.
De acuerdo con los datos estadísticos que están centralizados en dependencias del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), en este mes el promedio de lluvias debe alcanzar los 92 milímetros por metro cuadrado; empero, a la fecha solo llovió 12 milímetros.
Según el boletín de pronósticos extendido publicado por el Senamhi, da cuenta que a partir de hoy hasta el viernes 26 en la Villa Imperial no se tendrá jornadas intensas de precipitaciones pluviales.
“Hay un déficit del 90 por ciento ya que, de acuerdo con los datos, en este mes debe llover casi 92 milímetros y a la fecha apenas tenemos 12 milímetros por metro cuadrado. Estos datos nos muestran que existe un completo déficit. Si bien ha llovido esta es de manera sectorial y no así que se concentran en una sola zona. Con este panorama la situación tiende a agudizarse especialmente en el municipio de Potosí ya que no hay lluvias. Este panorama se replica en Uyuni donde no hay precipitaciones pluviales y esto preocupa sobre todo por la Laguna Colorada y la Laguna Verde que se están secando”, sostuvo el técnico del Senamhi, Freddy Gutiérrez.
