La reubicación de las secciones de trabajo de las cooperativas mineras que trabajan por encima de la cota 4.400 en el Cerro Rico de Potosí ya bordea el 73 por ciento y esa es la meta a cumplir este año para concluir el proceso hasta mediados de 2024.
El gerente regional de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Ramil Silvestre, informó que el cierre de operaciones extractivas y el desalojo de cooperativas mineras de la cota 4.400 están marchando de acuerdo a lo proyectado.
“Esta gestión se ha ido avanzando y para este año tenemos proyectado cerrar alrededor de 41 bocaminas con lo que estaríamos avanzando un 73 por ciento en la migración a corto plazo, paralelamente a esto estamos viendo la migración a áreas rurales y se están dando áreas a las cooperativas las cuales han firmado un compromiso de migración y se les está dando áreas de la 13-69 que son áreas exclusivas de la Comibol”, apuntó el entrevistado.
La migración de las cooperativas mineras de la parte superior del Sumaj Orcko se aceleró este año debido a una sentencia de la Sala Constitucional Segunda del Tribunal Departamental de Justicia que, ante una acción popular, dispuso la migración de las secciones mineras que operan en la parte alta del yacimiento debido al deterioro que presenta.
“A mediados de la gestión 2024 se tiene que terminar la migración a corto plazo ya que solo estarían quedando entre 14 a 15 secciones por encima de la cota 4.400”, remarcó Ramil Silvestre.
La reubicación fue demandada por dirigentes de organizaciones cívicas y sociales quienes argumentaron que el alto deterioro del cerro puede constituir un elemento fundamental para que Potosí pierda el título de Patrimonio de la Humanidad otorgado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
El gerente de la estatal minera destaca que tienen que ser reubicadas 56 secciones que cuentan con más de mil socios cooperativistas, pero también existe gente que es personal de segunda o tercera mano que está trabajando en esa área.
