El Ministerio Público decidió abrir una investigación por las lesiones que fueron encontradas en el cuerpo de la presunta infanticida que murió en la sala de psiquiatría del Hospital Bracamonte.
La mujer era sindicada de estrangular a su hija de diez años y, luego, según la investigación, trató de acabar con su vida, pero, ahora, surgen nuevos elementos de convicción que hacen presumir que la mujer, de 32 años, era víctima de violencia familiar.
Al respecto, la fiscala departamental Roxana Choque declaró que la investigación se abrió contra autor o autores por la presunta comisión del delito de lesiones graves.
“La mamá presentaba lesiones que no era compatible de autolesión; es decir, lesiones a nivel del rostro, el ojo y algunas otras extremidades. No se ha podido determinar quién es la persona que le ha generado estas lesiones, que no son propias”, aseveró.
Según Choque, la investigación estaría avanzando e incluso se habría tomado la declaración a la posible pareja de la mujer con quién presuntamente convivía.
La fiscala precisó que el Ministerio Público no tiene la certeza de que la probable pareja de la mujer sea un sacerdote. “Sin embargo, entiendo que pertenece a la Iglesia católica”, especificó, Choque.
