El deterioro del Cerro Rico de Potosí prosigue a la vista de todos. Las columnas de polvo, que antes eran eventuales, ahora son cosa de todos los días y, como si se tratara de algo planificado, incluso ocurren a una hora determinada, al promediar las 14:00.
Este jueves, por ejemplo, hubo por lo menos tres columnas: una que se levantó desde la cúspide del cerro y dos más del lateral que está hacia el lado de arriba. En el pasado reciente, estas columnas eran vistas como un hecho inusual pero, a medida que avanza el daño al cerro, ahora son hechos cotidianos.
La Corporación Minera de Bolivia ha informado que algunas operaciones mineras fueron trasladadas desde la zona prohibida, pero sigue permitiendo que se trabaie de la cota 4.400 hacia arriba, pese a la vigencia del decreto supremo 27787.
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