Cuando está a punto de comenzar un fin de semana complicado, el hasta ahora intendente municipal, Jhimmy Bedoya, decidió renunciar a su cargo, saliendo al paso de una decisión ya tomada en el sentido de destituirlo.
El alejamiento de Bedoya está confirmado, pero todavía no se sabe de dónde partió la decisión aunque, por tratarse de la Máxima Autoridad Ejecutiva de la Alcaldía, la resolución tuvo que venir o por lo menos fue del conocimiento de la alcaldesa subrogante, Lesly Flores.
El ahora exintendente no hizo ninguna declaración oficial y solo trascendió que la razón para cambiarlo es que la Alcaldía —administrada temporalmente por Flores porque el titular, Jhonny Lally, está preso— habría retomado el convenio con la Policíara para que uno de sus oficiales dirija el cuerpo de la Intendencia Municipal.
Bedoya deja el cargo cuando comienzan las Alasitas de Guadalupe en la zona alta de la ciudad, que amerita control de la Policía Urbana, y dejando a medias un dificultoso programa de despeje de las calles, que le valió la inquina de muchos comerciantes.
Demostró eficiencia en el cargo porque incluso clausuró cuantas veces fue necesario las cantinas que se reabren una y otra vez. Desconcentró la Intendencia, que estaba en la calle Cobija, y se la llevó a Villa Santiago para luego instalarala en la zona alta, en la salida a Sucre.
Debido a esas razones, su ausencia será sentida y llama la atención que el suyo sea el primer cambio importante en la gestión de Lesly Flores porque hasta ahora no se sabe si los secretarios municipales serán reemplazados o ratificados.
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