Frente a la falta de espacios que se tiene en la actualidad en el cementerio general de Potosí, el personal del camposanto procede a incinerar un promedio de tres a cuatro cuerpos por día y así garantizar un nicho para los nuevos sepelios.
En la actualidad la Villa Imperial cuenta con un horno crematorio el cual fue adquirido por la Gobernación de Potosí el 30 de septiembre de 2020 y entró en funcionamiento el 27 de noviembre de esa misma gestión. Desde la dirección de desarrollo económico y de servicios de la alcaldía se informó que una vez que se cumpla el plazo estableció de permanencia el cuerpo debe ser retirado para su cremación para lo cual se estableció un canon de servicio de 400 Bolivianos, mientras que el costo para la incineración de un cadáver fresco es de Bs 600.
Según con los datos que se tiene en la administración del cementerio general por día se entierran un promedio de tres cuerpos.
