Como los cuatro dirigentes universitarios implicados en el caso avalancha en la U lograron la detención domiciliaria, uno de los dos policías sindicados por vender el gas que causó el conflicto busca salir de la cárcel.
Jhonatan Pinto ya había logrado que el Tribunal de Sentencia No 3 le otorgue la detención domiciliaria en lugar de la detención preventiva en la cárcel pero la medida se revirtió en apelación.
El quinto implicado en la avalancha humana, que dejó el saldo de cinco estudiantes universitarias muertas, volvió a solicitar medidas alternativas a la detención preventiva y ayer debió tratarse su pedido pero por ausencia de uno de los tres jueces que debían atender el caso, la audiencia fue pospuesta para hoy a las 11:00.
La suspensión de debe a la ausencia de un tercer juez puesto que una de las titulares del Tribunal de Sentencia No 3 asumió otras funciones y quedó una acefalía por lo que se recurre a un juez de otro tribunal para llenar ese espacio.
EL CASO
El equipo de fiscales a cargo de Efraín Rocha concluyó la investigación y emitió el requerimiento conclusivo de acusación formal y tras el sorteo el caso quedó en manos del Tribunal de Sentencia Nº 3 que preside el juez Cimar Álvarez.
La acusación se realizó contra los dirigentes universitarios, Milton Fuentes Apaza, Juan Ariel Quispe Guzmán, Manfred Flores Canaza y Mauricio Nicolás Quintanilla Rojas los cuales se subsumen al tipo penal de, homicidio, lesión seguida de muerte, lesiones graves y leves y tráfico ilícito de armas.
Los policías, Jhonatan Pinto Fuertes y Josué Marcos Mamani Huanca fueron acusador por proporcionar el gas que fue detonado en la asamblea del coliseo cerrado generando una estampida en medio de la cual se causó las lesiones que generaron la muerte de cinco estudiantes universitarias.
