La festividad de Corpus Christi permitió que muchas personas de la capital y provincias puedan desarrollar actividad comercial especialmente con la venta de la llamada “fruta seca” y diferentes frutas naturales durante dos jornadas.
Los principales puntos de venta se instalaron en calle Bolívar y Fortunato Gumiel así como en la zona de San Cristóbal, zona de mercado Uyuni, Alto Potosí y otras de la Villa Imperial.
Personal de la Intendencia Municipal llegó a esas zonas para dialogar con los vendedores y establecer parámetros de precios con lo que se evitó la especulación que en las primeras horas de la venta de había notado.
Debido a la alta oferta de productos se pudo ver que los propios comerciantes debieron regular los precios y al final de la jornada también hubo quienes realizaron la liquidación de los productos llegando a rebanar incluso un 25 por ciento del precio en el que inicialmente se realizó la venta.
