La Intendencia Municipal declaró una guerra frontal al comercio ilegal de alcohol en diferentes centros de expendio como tiendas, bares y locales de todo tipo.
El intendente municipal, Jhimmy Bedoya, informó que se está realizando operativos permanentes para clausurar los locales de expendio de bebidas alcohólicas que no cuentan con licencia de funcionamiento y no cumplen otros requisitos.
Esos locales básicamente son espacios que no reúnen las condiciones de seguridad e higiene pero además no cumplen con los reglamentos de horario de funcionamiento y otros.
Los locales clandestinos surgieron en zonas donde frecuenta gente que proviene del área rural y no demanda muchas condiciones ni comodidades es así que esos “bares” están en la zona Miners, cerca de la plazuela Mañazo, cerca de Alto Potosí y otras que se hallan lejos del centro citadino.
Desde la Intendencia Municipal de informó que se ha detectado un presunto lenocinio en la zona de Ticka Loma, lugar donde también se realizaba el consumo de bebidas alcoholicas.
Se anunció que los operativos serán permanentes y se decomisará todos los objetos que sean parte del comercio ilegal de alcohol como muebles, equipos de sonido y otros.
