Dando cumplimiento a la acción popular planteada la pasada gestión por la comisión de medio ambiente del Concejo Municipal y otras instituciones, la jornada de ayer se llevó adelante el cierre de una nueva bocamina clandestina que operaba en cercanías de las lagunas y que van poniendo en riesgo la calidad del agua que sirve para la distribución a la población potosina que habita en la zona alta de la ciudad.
A la fecha, son cerca de cinco bocaminas las que fueron cerradas en las cercanías de las lagunas del sistema Kari Kari.
El mes de julio de la pasada gestión la jefatura de medio ambiente de la alcaldía, en una inspección de visu, verificó la existencia de 12 bocaminas clandestinas, dos cuadros y dos lugares de acopio de minerales de las cuales tres se encuentran en la laguna San Sebastián, dos en Chalviri y otras en el reservorio Mazuni.
Ayer, la comitiva conformada por representantes de varias instituciones, procedió al cierre de una bocamina que tenía dos entradas y que se encontraba cerca de la laguna Mazuni, donde existen cinco minas que se encuentran activas y desde el interior de las galerías sale la llamada "agua de copajira" que debido a las precipitaciones pluviales que están cayendo en la zona en algún momento el material contaminante podría entrar a la presa.
