El conflicto por el precio del pan de batalla se estanca con los panificadores agremiados en paro y la decisión de la Intendencia Municipal de no subir el precio del producto.
Al inicio de la anterior semana los panificadores asociados anunciaron que subirían el precio del pan de batalla de 33 a 40 centavos de Boliviano argumentando que habían trabajado ese precio con el Viceministerio de Comercio interno.
Dirigentes de la Federación Departamental de Juntas Vecinales rechazaron el anuncio y demandaron a las autoridades defender la economía popular.
El intendente Jhimmy Bedoya intentó zanjar el problema en una reunión la misma que fracasó con la salida de los vecinos y panificadores.
PRECIO
El intendente anunció que la hoja de costos del precio del pan fue analizada y se estableció que con un precio de 33 centavos y 50 gramos de peso los panificadores tienen ganancia.
Dirigentes de los panificadores rechazaron la posición y destacaron que no volverán a trabajar con el anterior precio.
Los vecinos recordaron que los panificadores asociados reciben subvención a la harina y otros insumos mientras los libres no tienen ese beneficio pero siguen trabajando, lo cual prueba de hay ganancia.
HOJAS
Los panificadores defienden la hoja de costos supuestamente elaborada con el Viceministerio de Comercio Interno y la Alcaldía la que se analizó el pasado fin de semana, y se mantienen las posiciones encontradas y no hay posibilidad de que surja una luz al final del túnel.
Los vecinos anunciaron que no permitirán el incremento del precio del pan de batalla y que buscarán los mecanismos para evitar que los panificadores asociados consoliden el atentado a la economía de la población potosina.
Ayer el Presidente de la Asociación de Panificadores de Potosí, José Luis Llanos, anunció que mantendrán el paro indefinido porque no encuentran atención a su demanda pese a tener los argumentos necesarios para demostrar que es necesario elevar el precio.
