El Gobierno Autónomo del Departamento de Potosí captó 843.751.525 de Bolivianos por concepto de regalías mineras durante la gestión 2022.
El reporte sobre la recaudación de las regalías minera el pasado año fue informado por el presidente de la Comisión de Minería y Metalurgia de la Asamblea Legislativa Departamental de Potosí (ALD), Marco Antonio Copa, quien destacó que la recaudación supera la meta prevista.
Consultado sobre si la recaudación de 2022 constituye una cifra record en la historia de la regalía minera departamental, destacó que si ya que nunca antes se había logrado captar un monto cercano a los 900 millones de Bolivianos.
DINAMICA
El asambleísta departamental detalló que en los años recientes se mantienen cotizaciones interesantes lo cual está generando que muchas personas incursionen en la actividad minera.
Fruto de ese incentivo es que los comunarios de zonas cercanas al Cerro Rico de Potosí y en varias regiones más están desarrollando sus propias actividades generando fuentes de empleo, aportes a la gobernación y el municipio, además de dinamizar la economía.
Copa considera que la Villa Imperial y varias regiones del Departamento de Potosí tienen en la minería uno de los pilares más sólidos de su economía por lo que los municipios están recibiendo altas sumas y lo propio ocurre con la gobernación.
Remarca que no se debe minimizar el aporte de la minería en la economía en general puesto que los recursos de ese sector se distribuyen en las diferentes esferas de servicios desde el transporte, la compra de equipos e insumos, la adquisición diaria de coca y alimentos así como el consumo de diferentes productos del comercio local en especial los alimentos.
Existen economistas que señalan que el dinero de la minería corre transversalmente por las diferentes actividades económicas de una determinada región en algunos casos con sus efectos negativos como el encarecimiento de algunos bienes como los inmuebles.
DETERIORO
Organizaciones locales reconocen el aporte de la minería pero cuestionan que los trabajos se desarrollen sin cumplir las normas ambientales lo cual se traduce en deterioro de la calidad del agua de los ríos y vertientes así como daño de la tierra.
Casos como la rotura de un dique de colas en Agua Dulce son el extremo de la falta de medidas de preservación del medio ambiente por lo que se demanda exigir que se cumplan las normas y se sancione a los que causen daños a la tierra, el aire o el agua.
