José Manuel Martínez Ibarra era un estudiante de la Unidad Educativa Juan Evo Morales Ayma (JEMA) de Tres Cruces, Potosí, y murió el 7 de octubre de 2022 en un río de Villa Tunari, Cochabamba. Las circunstancias de su fallecimiento no están del todo claras debido a que la noticia de su muerte recién fue informada a inicios de esta semana, a instancias de este diario y radio Fides.
Pasó un mes y medio del deceso y este solo fue admitido por la Dirección Departamental de Educación (DDE) luego de que su titular, Marcelo Flores Lima, fue suspendido de su cargo por decisión de la Unidad de Transparencia del Ministerio de Educación. Quien dio a conocer el hecho fue el director interino, Germán Salvador, pero solo en la parte administrativa, sin dar mayores detalles del hecho.
Lo que se sabe, hasta ahora, es que 20 estudiantes de la JEMA hicieron un “viaje de estudio” a La Paz, Copacabana, Cochabamba y Villa Tunari entre el 5 al 8 de agosto. La solicitud de permiso está firmada por los presidentes de los sextos cursos de secundaria, A y B, de la unidad educativa, el presidente y vicepresidente de los padres de familia, los profesores Demetrio Contreras y Luis Huallpa, como asesores, y el director del establecimiento, Juan Carlos Zuna.
El tramitador fue Contreras y su labor resultó tan eficiente que el viaje fue autorizado en poco más de 24 horas, ya que el sello de recepción de la carta de solicitud es de las 11:25 del 3 de octubre de 2022 y la autorización habría sido entregada a las 15:30 del día siguiente. Un detalle llamativo es que los firmantes de la autorización son Eddy Mamani Chavarría, que es técnico de educación primaria, y Jorge Lima Apaza, quien firmó como subdirector interino de educación regular.
Pero el viaje se encontró con la muerte y el trámite emergente de esa fatalidad no corrió con la misma rapidez que la autorización.
El responsable de la Unidad de Transparencia de la DDE, Enrique Flores Olimpo, dijo haber conocido el caso el 13 de octubre; es decir, seis días después de la muerte del estudiante. Este diario no consiguió información sobre si la denuncia del fallecimiento fue reportada al Ministerio Público o a la defensoría de la niñez y adolescencia de Caiza, de la que depende Tres Cruces. Al tratarse de un menor de edad, debió existir una comunicación en ese sentido.
Según el artículo 145 de la Ley 548, “la niña, niño y adolescente tienen derecho a la integridad personal” y una muerte no natural atenta contra ese derecho.
Ayer, en una conversación de más de ocho minutos, Flores ratificó lo que dijo en un mensaje de WhatsApp enviado a este diario: que el caso del estudiante ahogado no tuvo que ver con su suspensión, sino con otros dos casos, uno de los cuales está vinculado a un caso de violación a una estudiante que involucra a dos maestros.
Sin embargo, en el caso del estudiante ahogado, deslindó responsabilidad en funcionarios inferiores, particularmente los directores distritales, pese a que el artículo 7 del Decreto Supremo 813, que reglamenta las funciones de las Direcciones Departamentales de Educación, señala que, como Máxima Autoridad Ejecutiva, una directora o director departamental deben ejercer la representación legal de la institución y esta incluye reportar hechos tan graves como la muerte de un alumno que estaba a cargo de dos maestros.
Flores confirmó que, hasta ahora, no ha reportado el fallecimiento de José Manuel Martínez Ibarra.
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