El Hospital Daniel Bracamonte inicia una campaña para la detección de depresión, ansiedad y otras enfermedades mentales causadas por la pandemia, tras las cuarentenas, los picos altos de contagios que generaron repercusiones en la salud mental de las personas.
La campaña se realizará esta semana hasta el viernes. Las personas adultas deben portar su certificado de vacuna. Pueden acudir desde niños, hasta adultos y adultos mayores.
La responsable de la Unidad de Salud Mental del hospital, Karla Osinaga, recordó que el coronavirus es una enfermedad que puede dejar algunas secuelas en los pacientes que se han contagiado.
Entre las secuelas están fatiga, debilidad muscular, caída del cabello, pérdida del olfato y gusto, dificultades para dormir, problemas en el estado de ánimo. Incluso en los niños se pueden presentar ciertas secuelas como cambios de comportamiento a causa de que no han salido como en años normales a realizar sus actividades, lo que deja huellas en su estado de salud.
“Lamentablemente, esto no es todo. Es una realidad que la incertidumbre y los miedos sumados al largo encierro que ha significado la cuarentena han desencadenado un aumento en los niveles de estrés y ansiedad en la población”, escribe la profesional.
Sin embargo, recientemente se han desarrollado estudios que sugieren que otra de las consecuencias de pacientes que se contagiaron de coronavirus también dejaría secuelas en términos de desarrollo de problemas de salud mental, agregó.
A pesar de que los análisis aún deben ser confirmados, se ha visto que una de cada ocho personas contagiadas con coronavirus, han recibido un diagnostico psiquiátrico o neurológico dentro de los primeros seis meses posteriores a obtener el resultado positivo.
Argumentó que un estudio de Estados Unidos, se utilizaron registros médicos electrónicos de pacientes hospitalizados y no hospitalizados que lograron sobrevivir a la enfermedad y fueron comparados con otros dos grupos: pacientes diagnosticados con influenza y personas que sufrieron enfermedades respiratorias, entre el 20 de enero y el 13 de diciembre del año pasado.
Estos datos, sumados a otras investigaciones han revelado que una de cada cinco personas que sufrieron de coronavirus obtuvo un diagnóstico psiquiátrico en los primeros tres meses.
Depresión Covid-19: ¿Por qué se desencadena?
La depresión por coronavirus se presenta con angustia, ansiedad e irritabilidad.
En esta línea, la angustia del Covid-19 se presenta en cuatro fases: miedo, aislamiento, incertidumbre y futuro.
La primera angustia es miedo a la enfermedad y a morir solo en un hospital. Y es que, no sólo se trata de un contagio, sino que también del alto riesgo de no poder despedirse de sus seres queridos.
Asimismo, la segunda fase de angustia de la depresión Covid-19 hace alusión al aislamiento, producto del confinamiento que parece nunca acabar, lo que nos lleva a la tercera angustia: incertidumbre, especialmente por la economía. Muchas personas han perdido sus trabajos y varias empresas han optado por disminuir sus gastos, por lo que nunca se sabe cuándo te puede tocar, escribe la profesional.
Finalmente, se habla de angustia por falta de un futuro. Esto, principalmente, porque cada día se hacen nuevos hallazgos sobre la enfermedad y, a pesar de que se ven avances, no hay claridad de cómo se viene el futuro después de superar la pandemia.
“Si reconoces cualquiera de estos síntomas, te recomendamos consultar con un especialista en salud mental para tratarte adecuadamente”, exhortó.
Los interesados en la campaña gratuita pueden acudir al Hospital Daniel Bracamonte en la sección intermedios de la unidad de salud mental
Más consultas con la médico Osinaga al 73252806.
ANTECEDENTE
La OMS hace una llamada de atención a todos los países para que refuercen los servicios de salud mental y apoyo psicosocial
En el primer año de la pandemia por COVID-19, la prevalencia mundial de la ansiedad y la depresión aumentó un 25%, según un informe científico publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El reporte también destaca quiénes han sido los más afectados y resume los efectos de la pandemia en la disponibilidad de servicios de salud mental y cómo ésta ha cambiado durante la pandemia.
La preocupación por el posible aumento de las afecciones mentales ya había llevado al 90% de los países encuestados a incluir la salud mental y el apoyo psicosocial en sus planes de respuesta a la COVID-19, pero siguen existiendo importantes lagunas y preocupaciones.
"La información que tenemos ahora sobre el impacto de la COVID-19 en la salud mental del mundo es solo la punta del iceberg",
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Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
