Con lágrimas en los ojos y el deseo que el resto de su familia se recupere del coronavirus, el paciente de 30 años, que dio positivo a COVID-19, dejó el Centro de Aislamiento COVID, tras superar la enfermedad. Con tristeza, recuerda que este virus cegó la vida de su mamá.
“Agradecer a Dios, ante todo. Es un momento duro de estar aquí, pasar esta situación. Es un momento que también trauma, más aún a mi familia, que está aquí, mi hijo. Él ha sido el valor y la fuerza para salir de esto”, dijo a los medios, al momento de dejar el centro sanitario.
Agradeció a los doctores, enfermas y a todos quienes cuidaron de él.
“Es una nueva vida para mí. A corregir los errores que tal vez hace un tiempo los he cometido”, aseveró, con la voz entrecortada. “Perdí a mi ser más querido que era mi madre. Pero sé que desde arriba, ella ha estado conmigo y ha estado con toda mi familia”, sollozó.
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