Familiares y vecinos de la zona Cementerio marcharon ayer con una mujer en coma y conectada a un tubo de oxígeno, exigiendo justicia por un accidente de tránsito que a la fecha supuestamente no fue resuelto.
La ciudadana afectada en el siniestro estaba en un minibús y pendía de un tubo de oxígeno. Su esposo, Felipe Jaita, afirmó que desde hace tres meses que su cónyuge está en coma y sus recursos económicos se agotaron para comprar sus medicamentos.
Explicó que recientemente salió el informe del Organismo Operativo de Tránsito en el que supuestamente el 60 por ciento responsabiliza al chofer de la ambulancia que chocó con el vehículo donde estaban su hijo, su esposa y otras personas.
El resultado de la colisión fue de tres personas muertas y cuatro heridas.
