Los dirigentes del Comité Cívico Potosinista (Comcipo) prevén impulsar un juicio contra la "The Antofagasta (Chili), and Bolivia Railway Company Limited", empresa que accedió a la concesión para el uso de las aguas del Silala en 1908.
El presidente de Comcipo, Juan Carlos Manuel, anunció que se está viendo las alternativas para llevar a los ejecutivos de esa empresa ante los tribunales para que paguen por el uso del agua.
El dirigente cívico destacó que la empresa accedió al uso de las aguas exclusivamente para la alimentación de sus locomotoras que, para esa época, funcionaban a fuerza de vapor.
La concesión otorgada por la Prefectura potosina a una empresa privada define el tipo de relación que debe existir en el tema de las aguas del Silala en el que el Estado chileno nada tiene que hacer.
Los dirigentes cívicos cuestionan la demanda planteada por Chile al Gobierno de Bolivia por las aguas del Silala puesto que el país nunca otorgó ningún derecho para el uso de las mismas a ese Estado.
CAMBIO
Existen documentos que dan cuenta que la compañía privada cambió por motores a diésel, en 1961.
Al haber desaparecido el objeto que dio nacimiento a la concesión, el uso de aguas para funcionamiento de las locomotoras quedó sin efecto el documento otorgado en 1908.
Sin embargo, la empresa desarolló un proceso de comercialización de las aguas que inicialmente habría sido para la población de la IV Región del vecino país.
Más adelante, la venta se habría concentrado en las empresas mineras del cobre que existen en la zona próxima a la frontera con Bolivia.
Documentos históricos muestran que esas minas son las que los chilenos se apropiaron en la guerra del Pacífico y que hoy funcionan con el agua que se llevan arbitrariamente de Bolivia, más propiamente de la región de Quetena del Departamento de Potosí.
