Cuando parece que no puede caer más bajo, el Concejo Municipal de Potosí siempre encuentra la manera de seguir descendiendo. Desde la víspera, el legislativo edil tiene dos presidentes.
Ayer, el concejo volvió a ser escenario de hechos sorprendentes cuando el vicepresidente reelecto, Carlos Carmona (UN), convocó a la reinstalación de la sesión preparatoria que estaba en cuarto intermedio desde el lunes. El detalle es que lo hizo a espaldas de la presidenta saliente, Cledy Ruiz (MAS) y sin comunicar a los concejales de la oposición.
Con esa convocatoria, seis concejales —los del nuevo oficialismo— se reunieron por la mañana presididos por Carmona quien tomó posesión al presidente electo, José Luis Murillo, quien, seguidamente, siguió conduciendo la sesión en la que se eligió a Olga Vilacahua (MOP) como concejala secretaria. Recibió los votos de todos los presentes menos Murillo, que se abstuvo.
Pero las cosas no terminaron ahí, Murillo era entrevistado por este diario cuando apareció la presidenta saliente quien dijo que la sesión reinstalada ayer era ilegal, porque no fue convocada válidamente.
Dijo que el reinicio de la sesión preparatoria fue convocada para las 16:00 de hoy así que será reinstalada a esa hora.
