Potosí vivió ayer una jornada de violencia con toma de rehenes y quema de inmuebles en el 209 aniversario del alzamiento de 1.810. La espiral de violencia se desató a raíz de que la segunda caravana de cooperativistas mineros y civiles fue atacada por supuestos francotiradores que hirieron de bala a por lo menos cinco potosinos.
Las marchas de protesta de vecinos furiosos desembocaron en las calles y asumieron liderazgo propio.
Los dirigentes cívicos y el comité de movilizaciones de Comcipo fueron rebasados por las turbas e incluso se vieron obligados a suspender la marcha de ayer por la tarde.
Antes de esa decisión ya habían apedreado y quemado inmuebles de autoridades electas por el Movimiento Al Socialismo (MAS).
La supuesta casa del concejal Desiderio Copa fue apedreada. Destrozaron vidrios en símbolo de "venganza" por los cooperativistas heridos de bala en territorio orureño.
Lo mismo ocurrió en la casa de René Navarro. Las casas del ministro de Minería, César Navarro, y diputado, Víctor Borda, fueron incendiadas. Otros vecinos también fueron al domicilio del hermano de la Cámara de Diputados, Marco Borda.
La muchedumbre no solo causó destrozos en esa propiedad sino que tomó de rehén al ciudadano que es parte de la directiva del Ilustre Colegio de Abogados de Potosí (ICAP).
El abogado fue golpeado por la turba y obligado a caminar hasta el centro citadino. La multitud no permitió la presencia de la prensa y obligaron a apagar celulares para evitar la toma de fotografías y filmaciones.
