La población potosina salió, con bastante alegría, a las calles tras conocer la renuncia del presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García.
"Si se pudo, si se pudo" fue una de las consignas más repetidas por la población que una vez más ganó las calles destacando que la dimisión del presidente Evo Morales era el mayor regalo que se podía recibir en el 209 aniversario de la gesta libertaria del 10 de Noviembre de 1810.
Miles de personas estaban en las calles con sus banderas nacionales y potosinas y el júbilo era muy elocuente entre las personas mayores y los jóvenes.
En horas de la mañana los dirigentes del Comité Cívico Potosinista (Comcipo) habían dispuesto la suspensión de la marcha que se debía desarrollar en la tarde por el aniversario regional debido a la tensión existente en la ciudad.
En medio de la alegría por la renuncia de las autoridades nacionales, se organizó un desfile impromisado que con gran fervor desarrollaron los ciudadanos que habían acudido a la plaza central.
Un grupo de manifestantes llegó a la plaza con una banda y la alegría subió de tono al entonar la canción "Potosino soy" y otras que identifican a los potosinos.
Muchas madres y padres llegaron con sus pequeños hijos que también portaban sus banderas y comenzaron a circular automóviles con la tricolor o con la bicolor potosina.
Un mar de gente recorrió las calles y poco a poco se fue dispersando en algunos casos para volver a sus domicilios o sus puntos de bloqueo que mantienen durante bastante tiempo.
Los potosinos encaran una huelga general indefinida que fue establecida en un cabildo de representes desarrollado en la ciudad de Uyuni en la que se fijó el lunes 7 de octubre como fecha de inicio de la medida de presión demandando mayores beneficios por la exploración del litio del Salar de Uyuni.
