En un día seminublado, la jornada electoral fue propicia para que los vendedores de diferentes productos ofrezcan alimentos y bebidas en las afueras de los recintos electorales.
Al ser una jornada especial, con cierre de mercados y ferias, muchas personas buscaron maneras para ganar algo de dinero mediante la venta de comida. En el menú había de todo, desde platos criollos como ají de fideo o ají de arroz, hasta platos más elaborados como picante mixto, ají de pollo, chancho al horno, pollo al horno, parrillada, mondongo, falso conejo, hamburguesas sándwiches, entre otros.
Las bebidas frías no faltaron porque los caminantes que llegaban agotados a los recintos de votación agradecieron la oferta de jugos y refrescos fríos.
Entre las variedades estaban los refrescos de mocko chinchi, linaza, soya, además de los jugos de frutas naturales, ensaladas de frutas, gelatinas, entre otros.
