El Liverpool tuvo que tirar de un actor secundario como Adam Lallana para rescatar un punto de Old Trafford ante el Manchester United y evitar la primera derrota liguera del conjunto de Jürgen Klopp, que se queda seis puntos por encima del Manchester City.
El United, necesitado de victorias, se había adelantado tras una decisión del VAR al dar gol de Marcus Rashford en la primera parte y los de Ole Gunnar Solskjaer habían conseguido aguantar la renta hasta que, a cinco minutos del final, Lallana sacó oro para un Liverpool que mostró un nivel bastante pobre.
No fue hasta pasada la media hora que el Liverpool tuvo la primera clara, con un remate de Firmino manso a las manos de De Gea. Más sorprendente que lo que tardó el Liverpool en tirar a puerta fue la respuesta de los Diablos Rojos, un contraataque organizado por McTominay, lo culminó Daniel James con un gran pase que mandó Rashford al fondo de la portería.
