Reynaldo Tito R. T., de 30 años, acusado de feminicidio, habló ayer y dijo que hubo un pacto suicida con su pareja para acabar con la vida de los dos.
Así se defendió y declaró a El Potosí horas antes de que posiblemente sea sentenciado a 30 años de presidio sin derecho a indulto por presuntamente dinamitar a su esposa en el municipio de Caiza D.
"Ambos decidimos quitarnos la vida, no solamente yo. Mi esposa prendió la dinamita. La dinamita ya estaba en la casa porque más antes trabajé como minero en Caiza", declaró y dijo que hay testigos de lo que hoy declara.
Afirmó que los testigos vieron el desenlace fatal ese día. "Habiendo tantos testigos por qué no me sacan fotos o filmaron si estaba así agarrando (la dinamita). Por qué miraron y después fueron a la Policía", complementó.
Actualmente, el hombre está sentado en la silla de los acusados en el juicio oral que se desarrolla al interior del penal de Cantumarca.
Reynaldo Tito acudió ayer al Ministerio Público y ahí accedió a una entrevista con El Potosí. Al principio dudó pero, al final, declaró.
Afirmó que el día del luctuoso estuvo en Caiza, según él, con la intención de llevar a sus hijos para que pasen su cumpleaños. "Yo le encontré a mi mujer con otro hombre en la casa. Yo quería quitarle a mis hijos definitivamente porque ya me enteré lo que estaba pasando", aseveró.
Según él, el primo hermano de su esposa le habría contado que su esposa habría rehecho su vida junto a otro hombre pero, hoy en día, cuando asiste en calidad de testigo, negó lo que al principio habló.
"Quisiera que se haya justicia porque yo no hice todo esto", sollozó y pidió a sus suegros ver a sus hijos porque les extraña.
