Al menos dos delincuentes que irrumpieron violentamente destrozando los seguros de las puertas de la oficina de ventas de la fábrica estatal de calaminas y clavos se llevaron dinero y objetos con un valor que todavía no está determinado.
Así lo confirmó el gobernador de Potosí, Juan Carlos Cejas, quien dijo que la Policía hace su trabajo con la finalidad de aprehender a los que perpetraron el robo. Aunque informaciones preliminares dan cuenta que el robo fue cuantioso, la autoridad señaló que la suma sustraída oscilaría alrededor de 8.000 Bolivianos. Al margen de la cuantía, el gobernador advirtió que los autores del robo irán a la cárcel por atentar al patrimonio del Estado y del pueblo potosino. La fábrica está ubicada en Samasa Alta, a 15 kilómetros de Potosí pero sus oficinas de venta, que fueron las que sufrieron el robo, están en la Avenida El Maestro.
