EL 70
POR CIENTO de los productos bolivianos ha rebajado la comercialización a los ciudadanos argentino por los precios.
En las últimas semanas, la crisis argentina golpea con más fuerza a la ciudad fronteriza de Villazón porque mucha gente emigra hacia otras ciudades de Bolivia en busca de mejores oportunidades de empleo.
El alcalde de Villazón, Jorge Fernando Acho, dijo estar preocupado por la crisis porque repercute negativamente en su jurisdicción municipal.
"La crisis se siente, hay una recesión económica una migración de Villazón hacia otras ciudades para buscar fuentes de trabajo", afirmó.
Explicó que familias enteras viven del comercio pero hoy en día los argentinos no pasan al lado boliviano para realizar las compras acostumbradas.
La venta de los productos bolivianos ha rebajado en un 70 por ciento y la crisis está afectando significativamente, dijo.
Acho afirmó que los precios de los productos en la Quiaca, Argentina, están baratos pero el costo del flete del transporte para llevar mercadería a la ciudad de Potosí está en las "nubes".
"La crisis en la Argentina es enorme, por lo tanto, esto refleja en Villazón, pues hemos nacido juntos en la frontera, donde dos pueblos viven de la economía del uno y del otro. Villazón siempre ha vivido del comercio porque los argentinos venían en tours de compras", afirmó.
