Narciso Villca Esquivel, el ciudadano boliviano que fue uno de los testigos de los hechos que terminaron en la desaparición y posterior muerte de Sebastián “Cangri” Leiva y Germán Gundián, dio su testimonio tras ser detenido en Uyuni.
En declaraciones consignadas por el periódico chileno “Las últimas Noticias”, el hombre, conocido por el apodo de “Lulú” (aunque luego se aclaró que su apodo era “Chulú”) señaló a la Fiscalía Departamental de Potosí que habrían sido cinco las personas que se movilizaban en la camioneta Toyota 4Runner por el paso no autorizado entre Chile y Bolivia, y no cuatro como se había señalado en un primer momento.
Villca hizo conocer que llegó a Chile buscando trabajo, pero dos días después de su llegada se quedó sin el mismo. Allí llamó a su concuñado, que a su vez lo contactó con un tal Alex Díaz, quien se movilizaba frecuentemente entre ambos países. Lo pasaron a buscar en un “auto pequeño color plomo” en donde iban otros tres hombres. Momentos después todos ellos se reunieron con Leiva, Gundián y Sebastián Cornejo, el otro sobreviviente que actualmente se encuentra detenido.
El testigo afirmó que la camioneta era conducida por el ex chico reality y que Cornejo conversaba frecuentemente por la posibilidad de comprar un arma.
