El Ministerio Público de Potosí continúa con la investigación para esclarecer la muerte de los chilenos Sebastián Leiva, conocido en su país como el “Cangri”, y Germán Gundián, quienes aparecieron sin vida en el cerro Apacheta, casi en la frontera con el vecino país.
“La investigación prosigue para establecer también algunas otras relaciones que podrían existir en la comisión de la muerte (de los chilenos) y de estos hechos ilícitos”, dijo el fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, que ayer estuvo en la ciudad de Potosí.
No se descarta sobre una posible relación de los policías, hoy detenidos preventivamente por el caso del vehículo, con la muerte de los chilenos; sin embargo, la investigación establecerá la verdad histórica de los hechos.
Sin embargo, según la máxima autoridad de la Fiscalía General del Estado, por ahora, los cinco efectivos policiales, entre ellos un oficial, están acusados inicialmente por cuatro delitos: robo agravado, asociación delictiva, uso indebido de influencias e incumplimiento de deberes.
"Los delitos por los cuales el Ministerio Público ha imputado a estas personas no están relacionadas directamente con la muerte, sino están relacionadas con cuatro delitos", aseveró ayer en una conferencia de prensa.
Los cinco efectivos de la Policía boliviana presuntamente estarían involucrados con el vehículo robado a ciudadanos chilenos que terminaron muertos.
